Preguntas frecuentes TV CABLE
¿Qué es la Televisión Digital por Cable?
El cable aparece en EEUU en la década de los cincuenta, ante la necesidad de cubrir ciertas áreas pobladas en las que la recepción de televisión por ondas hertzianas no era buena. Las redes HFC empiezan a instalarse en España en los años 70 aunque no es hasta 1995, con la Ley de Telecomunicaciones por Cable, cuando esta tecnología se desarrolle. En la actualidad existen siete operadores de cable en España: Auna, Ono, Euskaltel, R, Retecal, Telecable y Tenaria. De estos, Auna y Ono son las dos principales compañías de servicios integrados de comunicaciones de banda ancha. Además de ofrecer Internet y telefonía a sus usuarios, ambos operadores disponen de una variada oferta de canales de televisión y de algunos servicios interactivos que facilitan y mejoran el servicio a los abonados.
Los servicios de telecomunicaciones por cable se basan en el empleo de la fibra óptica, que hace posible la transmisión de todo tipo de mensajes y contenidos (voz, datos, imágenes fijas, vídeo, sonidos, música y otros formatos), a altísima velocidad, en gran volumen al mismo tiempo y con excelente resolución. Así pues, el usuario no se va a limitar a recibir información, sino que puede definir qué clase de contenidos quiere, o influir en los mismos gracias al concepto de interactividad, en función de su propia libertad de elección.
En el caso de los servicios de televisión, la gran capacidad de las redes de cable permite, entre otras posibilidades, ofrecer desde los tradicionales programas de televisión (con múltiples canales) hasta comunicaciones instantáneas vía Internet (con la posibilidad de adaptar la navegación a los requerimientos propios de la televisión), pasando por vídeo a la carta, vídeo bajo demanda, servicios de telecompra y otros servicios interactivos.
Además, el medio de transmisión es bidireccional, lo que permite al usuario utilizar la propia red de cable para comunicarse con la cabecera de televisión para comprar películas, acceder a Internet, enviar correos electrónicos o mensajes cortos (SMSs), utilizar las aplicaciones y servicios interactivos o realizar transacciones comerciales a través de la pantalla del televisor. La utilización de la red de cable como canal de retorno evita al usuario tener que conectar su decodificador a la red telefónica básica.
Una vez se ha realizado el despliegue de cable en el edificio, el usuario tan sólo necesita un decodificador, que incorpora los elementos más adecuados para recibir los canales de televisión y el resto de servicios ofrecidos por el operador con que haya contratado.
De este modo, mediante dicho decodificador o receptor externo STB que se conecta al televisor analógico, o usando directamente el televisor digital integrado, se podrá visualizar de forma adecuada la señal de Televisión Digital por Cable, cuya entrada la proporciona la conexión de cable instalada en el hogar.
La adquisición de los STB para el servicio de Televisión Digital por Cable sólo puede realizarse en régimen de alquiler a los distintos operadores de cable existentes.